Cuernavaca, Morelos, 6 de noviembre de 2026.— El obispo de Cuernavaca y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Ramón Castro Castro, condenó el asesinato del regidor Gabriel Rivas Ríos y llamó a las autoridades de los tres órdenes de gobierno a fortalecer las acciones de seguridad, combatir la impunidad y evitar que la violencia se convierta en una condición habitual para los habitantes de Morelos.
El jerarca católico expresó su consternación por el homicidio del también activista social, ocurrido el pasado 4 de noviembre en los Ejidos de Acapantzingo, donde fue atacado a balazos mientras circulaba en un vehículo.
A través de sus redes sociales, Castro Castro manifestó su solidaridad con los familiares de la víctima y advirtió sobre las consecuencias que la inseguridad provoca en la convivencia social.
“Lamento profundamente la violencia que sigue lastimando a Morelos. El asesinato del regidor Gabriel Rivas Ríos. Expreso mi cercanía y oración por su familia y seres queridos”, expresó.
El presidente del Episcopado Mexicano insistió en la necesidad de recuperar la tranquilidad, fortalecer el respeto a la vida y evitar que la sociedad permanezca indiferente frente a los acontecimientos violentos.
Su pronunciamiento se produjo mientras las autoridades municipales y estatales anunciaron medidas de colaboración para esclarecer el homicidio, identificar a los responsables y determinar las circunstancias en que ocurrió el ataque.
El presidente municipal de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, lamentó el asesinato y expresó su solidaridad con la familia del regidor. Informó que desde el día de los hechos estableció comunicación directa con el fiscal general del estado, Fernando Blumenkron Escobar, para solicitar una investigación exhaustiva que permita esclarecer el crimen.
Como parte de las acciones de colaboración institucional, el alcalde ofreció poner a disposición del Ministerio Público las grabaciones de las cámaras municipales de videovigilancia que pudieran aportar información sobre los movimientos de la víctima y las rutas utilizadas por los agresores.
Urióstegui explicó que, aunque no todos los dispositivos se encuentran en el lugar donde ocurrió el atentado, las imágenes obtenidas en puntos cercanos podrían contribuir a reconstruir los hechos y aportar elementos para las investigaciones.
El edil también manifestó la disposición del Ayuntamiento para entregar documentos, registros de sesiones de Cabildo y cualquier información que soliciten las autoridades ministeriales.
Asimismo, pidió que se investiguen los antecedentes de amenazas que Gabriel Rivas Ríos había denunciado aproximadamente año y medio antes de su asesinato, por las cuales recibió medidas de protección de carácter temporal.
El presidente municipal sostuvo que el esclarecimiento del homicidio debe sustentarse en pruebas y en una investigación técnica, por lo que llamó a evitar especulaciones o conclusiones anticipadas sobre los posibles motivos del crimen.
Por su parte, el fiscal general de Morelos, Fernando Blumenkron Escobar, informó que la Fiscalía Regional Metropolitana inició las indagatorias y que ninguna línea de investigación será descartada.
El funcionario explicó que las diligencias contemplan revisar las actividades públicas del regidor, sus intervenciones en sesiones de Cabildo y los asuntos en los que participó como representante popular.
También señaló que podrían ser llamados a comparecer integrantes del Ayuntamiento, servidores públicos del Tribunal de Justicia Administrativa y otras personas que pudieran aportar información relevante para el esclarecimiento de los hechos.
Blumenkron precisó que la Fiscalía analiza materiales audiovisuales y documentación relacionada con las actividades recientes de Rivas Ríos, como parte de la integración de la carpeta de investigación.
Entre los asuntos sujetos a revisión se encuentra la participación del regidor en controversias relacionadas con desarrollos inmobiliarios, aunque hasta el momento las autoridades no han establecido públicamente que alguna de esas actividades constituya el móvil del homicidio.
Las posibles comparecencias forman parte de las diligencias ministeriales y no representan, por sí mismas, una atribución de responsabilidad a las personas o instituciones involucradas.
A las expresiones de condena se sumó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien informó que instruyó al Gabinete de Seguridad federal para apoyar a la Fiscalía de Morelos en las investigaciones.
La mandataria federal señaló que se trató de un ataque dirigido contra el regidor y sostuvo que las investigaciones deben permitir identificar tanto a los autores materiales como a quienes hubieran ordenado el homicidio.
En este contexto, el pronunciamiento del obispo Ramón Castro Castro adquiere relevancia por su llamado a que las instituciones actúen de manera coordinada y la sociedad no pierda su capacidad de indignación frente a la violencia.
El jerarca católico reiteró que la construcción de la paz requiere justicia, seguridad y un compromiso permanente de las autoridades para proteger la vida de las personas.
“Morelos necesita justicia y seguridad”, subrayó Castro Castro.
El presidente del Episcopado Mexicano concluyó su mensaje con una expresión de esperanza frente a la inseguridad que enfrenta la entidad:
“¡La violencia nunca tendrá la última palabra!”.
El asesinato de Gabriel Rivas Ríos mantiene abiertas las exigencias de justicia y esclarecimiento, mientras el Ayuntamiento de Cuernavaca, la Fiscalía estatal y las autoridades federales han expresado su disposición a colaborar para identificar a los responsables.

