El Consejo Universitario eligió a Germán Enrique Fajardo Dolci, Beatriz Arias Álvarez y Luis Zambrano González como nuevos miembros de la Junta de Gobierno; consejeros reconocieron avances en transparencia, pero señalaron deficiencias en el acceso a la información y la falta de espacios de diálogo.
Ciudad de México, 20 de junio de 2026. El Consejo Universitario (CU) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) designó este viernes a Germán Enrique Fajardo Dolci, Beatriz Arias Álvarez y Luis Zambrano González como nuevos integrantes de la Junta de Gobierno, en una sesión celebrada en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco marcada por reconocimientos y cuestionamientos al nuevo mecanismo de selección.
Por primera vez en la historia de la institución, el máximo órgano colegiado eligió a los integrantes de la Junta de Gobierno a partir de ternas propuestas por los consejos académicos de área, cuyos aspirantes participaron previamente en comparecencias difundidas en video para conocimiento de los consejeros universitarios.
La modificación al procedimiento, aprobada en marzo pasado, busca ampliar la participación y transparentar un mecanismo que durante 81 años permaneció reservado a un grupo reducido de actores universitarios.
Los nuevos integrantes cuentan con una amplia trayectoria académica. Germán Enrique Fajardo Dolci fue director de la Facultad de Medicina; Beatriz Arias Álvarez es investigadora del Instituto de Investigaciones Filológicas, mientras que Luis Zambrano González desarrolla labores de investigación en el Instituto de Biología.
Durante la sesión, diversos consejeros calificaron el proceso como un avance hacia una mayor apertura institucional. No obstante, también expresaron reservas sobre la forma en que se desarrollaron las comparecencias y el acceso a la documentación de los candidatos.
José Fernando Peña, investigador del Instituto de Neurobiología, reconoció avances en el nuevo esquema, aunque consideró que aún no refleja plenamente el carácter plural de la Universidad. Criticó que las comparecencias se redujeran a exposiciones individuales sin espacios para preguntas y respuestas.
“Lo que enseñamos en la universidad es el intercambio de ideas, la crítica y el diálogo”, señaló, al tiempo que propuso incorporar sesiones públicas de cuestionamientos a los aspirantes en futuras convocatorias.
Por su parte, la consejera Griselda Gutiérrez Castañeda, de la Facultad de Filosofía y Letras, cuestionó que los integrantes del Consejo Universitario no tuvieran acceso oportuno a información relevante, como currículums completos y cartas de apoyo de los aspirantes.
Consideró que resulta contradictorio limitar el acceso a información en un procedimiento concebido precisamente para fortalecer la transparencia.
Ante los señalamientos, la secretaria general de la UNAM, Patricia Dávila Aranda, ofreció disculpas al pleno y reconoció retrasos en la entrega de algunos documentos.
“Estamos aprendiendo todos. Es un procedimiento nuevo que se realiza por primera vez”, expresó.
El rector Leonardo Lomelí Vanegas admitió que el mecanismo aún presenta áreas de oportunidad y aseguró que se tomarán en cuenta las observaciones planteadas por los consejeros.
“Es un procedimiento perfectible, hay vacíos que llenar y tomamos nota de propuestas que son atendibles”, afirmó.
A pesar de las críticas, consejeros como Alelí Olivares Villagómez consideraron que el nuevo modelo constituye una base para profundizar procesos de apertura y participación universitaria.
En tanto, Ambrosio Francisco Javier Velasco Gómez calificó el momento como un paso significativo hacia la democratización de la vida institucional, aunque estimó que aún falta avanzar en la rendición de cuentas de la Junta de Gobierno, particularmente mediante la reforma de sus propios reglamentos para transparentar sus decisiones.

