Un juez federal sustituyó la medida cautelar por resguardo domiciliario y el uso de un brazalete electrónico al considerar que el retraso del proceso no fue responsabilidad del exprocurador.
Ciudad de México.- Un juez del Centro de Justicia Penal Federal, con sede en el Reclusorio Norte, canceló la prisión preventiva justificada impuesta al exprocurador General de la República, Jesús Murillo Karam, en una de las dos causas penales que enfrenta por el caso Ayotzinapa.
De acuerdo con información del Poder Judicial de la Federación (PJF), el juez Edmundo Manuel Perusquia Cabañas determinó modificar la medida cautelar dentro de la causa penal 307/2022, al considerar que el proceso se prolongó por más de dos años por razones ajenas al imputado.
La resolución establece que Murillo Karam permanecerá bajo resguardo domiciliario y deberá portar un brazalete electrónico, además de cumplir con restricciones como no acercarse a aeropuertos.
El exfuncionario enfrenta cargos por su presunta responsabilidad en los delitos de desaparición forzada, tortura y contra la administración de la justicia, relacionados con la investigación sobre la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa.
El juez consideró que los retrasos en el proceso obedecieron a la tramitación de diversos juicios de amparo en revisión por parte de órganos del Poder Judicial, por lo que concluyó que la demora no fue atribuible a Murillo Karam.
Durante la audiencia, la defensa presentó pruebas sobre el deterioro del estado de salud del exprocurador y la necesidad de que reciba atención médica especializada.
Cabe recordar que, en noviembre de 2023, un tribunal colegiado ya le había concedido prisión domiciliaria en otro proceso relacionado con el caso Ayotzinapa, argumentando su edad y condiciones de salud.
No obstante, Murillo Karam continúa sujeto a un segundo proceso penal por los presuntos delitos de tortura, desaparición forzada y coalición de servidores públicos en agravio de Felipe Rodríguez Salgado, alias El Cepillo, señalado como presunto integrante del grupo criminal Guerreros Unidos. En ese expediente también cumple la medida cautelar de prisión domiciliaria.
El exprocurador, de 78 años, ha enfrentado diversos problemas de salud desde 2014, cuando sufrió un accidente cerebrovascular mientras encabezaba una conferencia de prensa sobre las investigaciones del caso Iguala.

