El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el acuerdo provisional con Irán «ha terminado» y advirtió sobre nuevos ataques militares, luego de que Teherán lanzara ofensivas contra bases estadounidenses en Bahréin y Kuwait.
Ankara y Dubái, 8 de julio de 2026. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que el acuerdo provisional para contener el conflicto con Irán «ha terminado» y anticipó la posibilidad de nuevos ataques militares estadounidenses, tras las acciones iraníes contra instalaciones militares de Estados Unidos en el Golfo Pérsico.
Las declaraciones se produjeron después de que Irán informara que atacó bases militares estadounidenses en Bahréin y Kuwait como respuesta a los bombardeos lanzados por Washington contra objetivos iraníes, en represalia por ataques previos contra buques petroleros en el estrecho de Ormuz.
El recrudecimiento de las hostilidades debilitó el frágil alto al fuego alcanzado semanas atrás y redujo las expectativas de convertir el memorándum de entendimiento firmado el 17 de junio en un acuerdo de paz permanente.
«Si llegamos a un acuerdo con Irán, no estoy seguro de que vaya a durar», declaró Trump ante periodistas en Ankara. El mandatario aseguró que considera a las autoridades iraníes «muy deshonestas» y calificó a sus dirigentes como «gente enferma».
Aunque no confirmó el reinicio formal de una guerra a gran escala, Trump señaló que no considera útil continuar negociando con Teherán. Más tarde, durante la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), advirtió que Estados Unidos podría lanzar nuevos ataques.
«Voy a dar una pequeña advertencia: esta noche vamos a golpearles con fuerza», declaró antes de reunirse con el presidente de Ucrania, Volodymir Zelensky.
Escalada militar
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán informó que sus fuerzas atacaron instalaciones militares estadounidenses en Bahréin y Kuwait, además de asegurar que derribaron un dron MQ-9 estadounidense durante la operación.
Sin embargo, el ejército de Bahréin afirmó posteriormente que logró interceptar los ataques dirigidos contra su territorio.
Horas antes, el Mando Central de Estados Unidos confirmó una operación militar contra más de 60 embarcaciones pertenecientes a la Guardia Revolucionaria iraní, utilizadas presuntamente para operaciones en el estrecho de Ormuz.
Trump aseguró que durante esas acciones fueron destruidas 28 embarcaciones y dejó abierta la posibilidad de nuevas ofensivas.
Por su parte, el Cuartel General Central de Khatam al-Anbiya, máxima autoridad militar conjunta de Irán, calificó los ataques estadounidenses como un «acto flagrante de agresión» y advirtió que responderá con firmeza, reiterando que no permitirá la intervención de Estados Unidos en la administración del estrecho de Ormuz.
Impacto económico
La nueva escalada elevó la preocupación internacional sobre la seguridad en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo.
Datos del tráfico marítimo indican que al menos cuatro petroleros y buques gaseros modificaron su ruta para evitar cruzar la zona.
Como consecuencia, el precio internacional del petróleo registró un fuerte incremento. Los futuros del crudo Brent subieron más de cinco por ciento durante la jornada, alcanzando los 78.48 dólares por barril, su mayor avance diario desde finales de mayo.
Aunque la cotización permanece por debajo de los máximos registrados durante las fases más intensas del conflicto, analistas advierten que el aumento incrementa los riesgos inflacionarios y refleja la preocupación por una posible interrupción del suministro energético mundial.

