El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó a su homólogo sirio, Ahmed al-Sharaa, que iniciará el proceso para retirar a Siria de la lista de países considerados patrocinadores del terrorismo, medida que facilitaría inversiones y aliviaría restricciones económicas.
Washington, 8 de julio de 2026. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comunicó este miércoles al presidente de Siria, Ahmed al-Sharaa, que decidió retirar a ese país de la lista estadounidense de Estados designados como patrocinadores del terrorismo.
La decisión fue dada a conocer mediante una carta enviada por Trump a su homólogo sirio, en la que aseguró que su administración busca eliminar los obstáculos que han limitado la reconstrucción del país.
«Prometí eliminar todas las barreras que le impiden reconstruir su país, y muy pronto podrá hacerlo por fin», escribió el mandatario estadounidense.
En la misiva también señaló que existen empresas de Estados Unidos interesadas en invertir en Siria y participar en proyectos de desarrollo económico.
«Contamos con empresas estadounidenses dispuestas a invertir en Siria y a ayudar a que su país sea más grande y próspero que nunca», agregó.
Proceso aún requiere aprobación
De acuerdo con un alto funcionario del gobierno estadounidense, la carta fue entregada a Ahmed al-Sharaa tras la reunión que sostuvo este miércoles en Ankara.
Trump informó además que notificó oficialmente al Congreso de Estados Unidos sobre la decisión y que se abrirá un periodo de revisión de 45 días antes de que la medida pueda entrar en vigor.
La designación como Estado patrocinador del terrorismo implica restricciones para recibir ayuda exterior estadounidense, limita las exportaciones de material de defensa y establece controles sobre diversas operaciones financieras internacionales.
Antecedente de alivio de sanciones
La decisión se produce semanas después de que Trump firmara un decreto mediante el cual puso fin al programa de sanciones económicas que Estados Unidos mantenía contra Siria.
Esa medida permitió reducir el aislamiento financiero del país y facilitar su reincorporación gradual al sistema financiero internacional.

