El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, convocó a más de 60 países, entre ellos México, a una reunión en Washington para abordar lo que el gobierno estadounidense denomina “terrorismo trasnacional de izquierda extrema”, iniciativa que ha generado cuestionamientos entre diplomáticos, analistas y funcionarios por sus posibles implicaciones políticas.
Washington y Nueva York, 13 de julio de 2026. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, convocó a representantes de más de 60 países, entre ellos México, para participar este jueves en una cumbre en Washington enfocada en combatir lo que la administración del presidente Donald Trump define como “terrorismo trasnacional de izquierda extrema”.
De acuerdo con funcionarios estadounidenses, el encuentro busca fortalecer el intercambio de inteligencia y la cooperación entre autoridades de seguridad para enfrentar actos de violencia con motivaciones políticas.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que la reunión ministerial dará continuidad a dos encuentros previos sobre el mismo tema y sostuvo que el sistema de operaciones antiterroristas de Estados Unidos requiere una actualización para responder a este tipo de amenazas.
Según un funcionario del Departamento de Estado citado por Reuters, la invitación fue enviada a países del hemisferio occidental, Europa y Asia. De manera extraoficial se informó que México figura entre los gobiernos convocados, aunque Washington no ha difundido una lista oficial de participantes.
Críticas y reservas
La convocatoria ha generado escepticismo entre algunos gobiernos europeos y especialistas en seguridad.
De acuerdo con reportes de The Washington Post y The Daily Wire, diplomáticos europeos señalaron que en sus países no consideran que grupos identificados con movimientos antifascistas representen una amenaza prioritaria en materia de terrorismo.
Asimismo, funcionarios estadounidenses consultados por The Washington Post expresaron preocupación de que herramientas diseñadas para combatir el terrorismo puedan utilizarse para perseguir a organizaciones o activistas considerados opositores políticos.
Contexto político
La iniciativa forma parte de la estrategia impulsada por el presidente Donald Trump para ampliar el espectro de amenazas a la seguridad nacional, incorporando a sectores que su administración identifica como integrantes de la llamada “izquierda radical”.
En meses recientes, el mandatario ha utilizado ese término para referirse a comunistas, socialistas, anarquistas, grupos antifascistas e incluso a algunos dirigentes del Partido Demócrata.
La administración también ha promovido acciones judiciales contra manifestantes relacionados con protestas por políticas migratorias, en algunos casos bajo acusaciones vinculadas con terrorismo doméstico.
Debate público
La estrategia ha sido objeto de críticas por parte de académicos, analistas y columnistas estadounidenses.
Diversos especialistas sostienen que no existe una organización centralizada denominada «Antifa», sino redes y colectivos independientes que se identifican como antifascistas.
En ese contexto, algunos analistas consideran que la narrativa del gobierno podría responder también a objetivos políticos internos, mientras que la administración estadounidense sostiene que busca actualizar sus mecanismos de seguridad frente a nuevas amenazas.

