CARACAS, Venezuela, 25 de octubre de 2026.— La líder opositora María Corina Machado regresó este domingo a Venezuela después de casi diez meses fuera del país y reapareció públicamente en el Santuario de la Divina Pastora, en Barquisimeto, en un movimiento que introduce un nuevo factor de presión sobre la transición política encabezada por Delcy Rodríguez tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en enero.
La dirigente, galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2025, fue recibida por simpatizantes durante su visita al santuario, donde se difundieron imágenes de su encuentro con ciudadanos que celebraron su retorno.
Horas antes, Machado había anunciado su presencia en territorio venezolano con un breve mensaje en su cuenta de X: “Estoy aquí. Con ustedes”.
El excandidato presidencial Edmundo González Urrutia confirmó la noticia y expresó su entusiasmo por el regreso de quien encabezó la movilización opositora durante las elecciones presidenciales de 2024.
“¡Venezuela! Me emociona muchísimo anunciarles que nuestra líder, mi querida María Corina, está en territorio venezolano”, publicó González, quien permanece en España y también ha manifestado su intención de regresar al país.
Un regreso que incomoda a Washington
La reaparición de Machado ocurre en un momento de reconfiguración de las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela.
Desde la captura de Maduro en enero, la administración del presidente Donald Trump ha respaldado al Gobierno encargado de Delcy Rodríguez y promovido acuerdos económicos, principalmente relacionados con la recuperación de la industria petrolera.
Sin embargo, Machado ha mantenido una posición crítica frente a cualquier proceso de transición que no garantice instituciones democráticas, condiciones electorales transparentes y la participación de todas las fuerzas políticas.
De acuerdo con Reuters, funcionarios estadounidenses le habían solicitado aplazar su regreso debido a las implicaciones políticas y de seguridad que podría representar su presencia en Venezuela.
El diario español El País informó que durante los últimos tres meses la dirigente intentó regresar en al menos siete ocasiones mediante distintas rutas aéreas, marítimas y terrestres.
Su retorno coloca nuevamente en el centro del debate la relación entre la estabilidad que busca Washington y las exigencias democráticas de los sectores opositores que cuestionan la continuidad del chavismo en el poder.
Una transición sin la principal dirigente opositora
Desde agosto, representantes del Gobierno de Delcy Rodríguez y una facción de la oposición mantienen conversaciones respaldadas por Estados Unidos para impulsar reformas institucionales y establecer las condiciones de futuros procesos electorales.
Entre los asuntos centrales se encuentran la renovación del Tribunal Supremo de Justicia y del Consejo Nacional Electoral, así como la definición de un calendario para nuevas elecciones.
Sin embargo, el movimiento Vente Venezuela, encabezado por Machado, permanece fuera de esas negociaciones.
Una de las principales diferencias está relacionada con los tiempos electorales. Mientras algunos sectores participantes en el diálogo plantean celebrar primero elecciones regionales y municipales, Machado ha defendido la necesidad de avanzar hacia una elección presidencial que permita establecer un gobierno con legitimidad democrática.
Su presencia en territorio venezolano podría alterar los equilibrios entre las distintas fuerzas políticas e incrementar la presión para ampliar la representación opositora en las conversaciones.
El petróleo, eje de la nueva relación con Estados Unidos
La recuperación de la industria energética se ha convertido en uno de los principales objetivos del Gobierno encargado y de la estrategia estadounidense hacia Venezuela.
Durante septiembre, empresas energéticas internacionales anunciaron compromisos para ampliar sus operaciones en el país, durante una ceremonia encabezada por Delcy Rodríguez y el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright.
Los acuerdos forman parte de los esfuerzos para recuperar la producción petrolera y atraer inversiones después de años de deterioro de la infraestructura, restricciones financieras y pérdida de capacidad productiva.
Trump ha respaldado el acercamiento económico con Caracas, mientras persisten las diferencias sobre los tiempos y las condiciones para celebrar nuevas elecciones.
Machado ha sostenido que únicamente un gobierno democrático, con instituciones independientes y seguridad jurídica, podrá ofrecer la estabilidad que requieren los inversionistas internacionales.
El antecedente de las elecciones de 2024
La trayectoria reciente de María Corina Machado está marcada por las controvertidas elecciones presidenciales de julio de 2024.
Después de ganar las primarias opositoras de octubre de 2023, fue inhabilitada para competir por la Presidencia, por lo que la principal coalición opositora postuló a Edmundo González Urrutia.
Aunque el Consejo Nacional Electoral proclamó vencedor a Nicolás Maduro, la oposición rechazó los resultados y difundió actas electorales que, según sus propios recuentos, demostraban el triunfo de González.
La controversia profundizó la crisis política venezolana y desencadenó una nueva etapa de persecución contra dirigentes opositores.
Machado permaneció más de un año en la clandestinidad antes de abandonar secretamente Venezuela a finales de 2025 para recibir el Premio Nobel de la Paz.
Su regreso ocurre ahora en circunstancias radicalmente distintas: Maduro está fuera del poder, Delcy Rodríguez encabeza el Gobierno provisional y Estados Unidos mantiene una influencia decisiva en la reorganización política y económica del país.
La reaparición de Machado también devuelve protagonismo a una dirigente que conserva capacidad de movilización entre los sectores que exigen una ruptura definitiva con el modelo político instaurado por el chavismo.

