Estados Unidos lanzó nuevos ataques aéreos contra objetivos en Irán como represalia por un ataque contra una base en Jordania que dejó dos militares estadounidenses muertos. La escalada mantiene la tensión en el estrecho de Ormuz y agrava el conflicto en Medio Oriente.
Dubái, 19 de julio de 2026. El ejército de Estados Unidos informó este domingo que realizó una nueva serie de ataques aéreos contra objetivos en Irán con el propósito de debilitar la capacidad militar de la Guardia Revolucionaria, luego del ataque con drones y misiles contra una base estadounidense en Jordania que dejó dos militares muertos, un desaparecido y cuatro heridos.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) señaló que las operaciones buscan reducir la capacidad de Irán para restringir el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que, antes del conflicto, circulaba cerca del 20 por ciento del suministro mundial de petróleo.
De acuerdo con la agencia iraní IRNA, los bombardeos alcanzaron zonas cercanas a Sirik, Hajiabad, Bandar Abás y la isla de Qeshm, en la provincia de Hormozgán, donde también se reportaron explosiones durante la madrugada.
En Irak, un dron atacó una base del Partido por la Libertad del Kurdistán, cerca de Irbil, dejando ocho integrantes heridos, mientras que las defensas aéreas fueron activadas tras nuevos ataques registrados en la región.
La ofensiva estadounidense ocurre después de que Washington confirmara las primeras bajas por fuego directo iraní desde el inicio de la guerra. Según el Pentágono, desde el comienzo del conflicto han muerto 16 militares estadounidenses y más de 430 han resultado heridos.
Por su parte, las autoridades iraníes reiteraron que suspendieron los compromisos asumidos en el memorando firmado con Estados Unidos el mes pasado y advirtieron que responderán si continúan las operaciones militares.
El líder supremo iraní lanzó una nueva advertencia contra Washington al señalar que Estados Unidos enfrentará «lecciones inolvidables» si mantiene los ataques contra territorio iraní.
Mientras tanto, el conflicto continúa afectando infraestructura estratégica. Autoridades iraníes denunciaron daños en plantas de desalinización, redes eléctricas, puentes y carreteras cercanas al puerto de Bandar Abás, además de reportar al menos 50 personas fallecidas y más de 500 heridas durante las últimas tres semanas de bombardeos.
La escalada también mantiene bajo presión el estrecho de Ormuz, donde el tráfico marítimo permanece severamente reducido, mientras varios países del Golfo reforzaron sus medidas de seguridad ante el riesgo de una expansión del conflicto.

