El partido obtuvo el control de la Cámara de Representantes y el Senado, mientras se reportaron victorias históricas en varios estados.
Estados Unidos. Las elecciones intermedias del 3 de noviembre dejaron avances para el Partido Demócrata, que consiguió el control de ambas cámaras del Congreso, en una jornada marcada por resultados relevantes en distintos estados y la participación de comunidades como la latina.
Antes de conocerse los resultados, el presidente Donald Trump aseguró en una entrevista telefónica con CBS News que los republicanos tenían posibilidades de ganar y afirmó: “No vamos a quedar en ridículo”.
Entre los resultados destacados se encuentran:
- Carolina del Norte: el demócrata Roy Cooper ganó la elección al Senado, con lo que su partido recuperó un escaño que no obtenía desde hace casi dos décadas.
- Georgia: el senador demócrata Jon Ossoff consiguió la reelección.
- Nueva York: la gobernadora Kathy Hochul obtuvo un nuevo mandato.
- Georgia: Keisha Lance Bottoms ganó la gubernatura, que estaba en manos republicanas.
Estos resultados forman parte de una jornada en la que los demócratas también consiguieron triunfos en estados tradicionalmente republicanos.
Demócratas tendrán mayoría en el Congreso
El resultado electoral modificará el equilibrio político durante los próximos dos años del gobierno de Donald Trump, ya que los demócratas tendrán mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado.
Este escenario permitirá a la oposición influir en la agenda legislativa, bloquear iniciativas y ejercer mayor supervisión sobre las acciones de la administración federal.
Durante la jornada, el corresponsal Edgar Costa destacó desde Times Square, Nueva York, la importancia de la participación ciudadana y del voto latino, particularmente en estados como Texas, Georgia y Michigan.
El periodista también mencionó la elección de Keisha Lance Bottoms como un resultado histórico. En Florida, el republicano Byron Donalds ganó la gubernatura, por lo que no se trató de una victoria demócrata.
Los resultados representan un cambio en la composición del Congreso y plantean un nuevo escenario para la segunda mitad del mandato presidencial de Trump.

