Corea del Sur busca retomar diálogo con Corea del Norte tras orden de Trump de reducir ejercicios militares

El gobierno de Corea del Sur confió en que la relación entre Donald Trump y Kim Jong-un ayude a reactivar las negociaciones, aunque expertos advierten que reducir las maniobras militares podría afectar la preparación de los aliados.

Seúl, Corea del Sur. El gobierno sudcoreano expresó su esperanza de que Estados Unidos y Corea del Norte retomen el diálogo diplomático para reducir las tensiones en la península, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, ordenara disminuir sustancialmente los ejercicios militares conjuntos entre Washington y Seúl.

Trump justificó la medida al señalar que mantiene una buena relación con el líder norcoreano Kim Jong-un y consideró que las maniobras militares son costosas y envían una señal hostil a Pyongyang.

Los ejercicios Ulchi Freedom Shield, que comenzaron este lunes y tendrán una duración prevista de 11 días, se desarrollaron inicialmente conforme a lo programado, aunque todavía no estaba claro qué componentes serían reducidos.

La decisión generó preocupación en Corea del Sur, debido a que los ejercicios conjuntos son considerados fundamentales para mantener la preparación de sus fuerzas armadas frente a las amenazas de Corea del Norte.

Seúl apuesta por el diálogo

La oficina presidencial del mandatario sudcoreano Lee Jae Myung señaló que espera que la relación entre Trump y Kim conduzca a un diálogo significativo y permita iniciar conversaciones destinadas a promover la paz y la estabilidad en la península.

El gobierno de Lee también aseguró que realizará los esfuerzos diplomáticos necesarios para facilitar una eventual reanudación de las negociaciones.

Lee, quien asumió el cargo el año pasado, ha impulsado medidas para mejorar las relaciones con Corea del Norte. Entre ellas estuvo el retiro de altavoces instalados en la frontera que difundían música y noticias, además de una propuesta para iniciar conversaciones encaminadas a poner fin formalmente a la Guerra de Corea de 1950-1953, conflicto que terminó con un armisticio, pero no con un tratado de paz.

Sin embargo, el principal partido opositor de Corea del Sur, el conservador Partido del Poder del Pueblo, criticó al gobierno por considerar que está privilegiando las expectativas de diálogo sobre las preocupaciones de seguridad.

Expertos advierten sobre reducción de ejercicios

Especialistas consideran poco probable que Corea del Norte regrese a la mesa de negociaciones únicamente por la reducción de las maniobras militares.

Leif-Eric Easley, profesor de la Universidad Ewha de Seúl, señaló que Pyongyang ha aprovechado la cooperación militar con Rusia para fortalecer sus capacidades y modernizar sus fuerzas armadas.

A su juicio, una reducción de los ejercicios conjuntos podría afectar la coordinación entre Estados Unidos y Corea del Sur, retrasar el proceso mediante el cual Seúl asume mayores responsabilidades en materia de defensa y debilitar la disuasión frente a posibles conflictos.

La analista Duyeon Kim, del Centro para una Nueva Seguridad Estadunidense, también advirtió que disminuir las maniobras puede deteriorar con el tiempo la preparación militar ante un eventual ataque norcoreano.

Este año, los ejercicios contemplaban la participación de aproximadamente 18 mil soldados sudcoreanos, además de entrenamientos con fuego real, maniobras conjuntas y ejercicios destinados a mejorar la selección de objetivos y la movilidad de equipo militar.

Corea del Norte mantiene su programa militar

Pyongyang ha rechazado durante años los ejercicios militares entre Estados Unidos y Corea del Sur, a los que considera ensayos para una invasión.

El Ministerio de Relaciones Exteriores norcoreano acusó recientemente a ambos países de preparar maniobras provocadoras y advirtió que respondería con un nuevo nivel de disuasión. A principios de agosto, Corea del Norte lanzó dos misiles balísticos hacia el mar, en una acción considerada una posible protesta contra los ejercicios.

La diplomacia nuclear entre Trump y Kim se estancó después de 2019. Desde entonces, Corea del Norte ha incrementado sus pruebas de armas y profundizado sus vínculos con Rusia y China.

En septiembre de 2025, Kim dejó abierta la posibilidad de retomar conversaciones con Trump si Estados Unidos abandonaba su exigencia de desnuclearización de Corea del Norte.

Analistas consideran que Pyongyang podría buscar utilizar su creciente arsenal nuclear como herramienta de negociación para obtener concesiones, entre ellas un posible alivio de las sanciones internacionales.

Trump ya había ordenado suspender ejercicios militares conjuntos durante su primer mandato, después de su cumbre con Kim en 2018. En aquella ocasión calificó las maniobras de provocadoras y costosas.

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