El nuevo observatorio buscará miles de exoplanetas y estudiará la materia y la energía oscuras para ampliar el conocimiento sobre la evolución del universo.
Washington, Estados Unidos, 30 de agosto de 2026.- La NASA puso en órbita este domingo el telescopio espacial Nancy Grace Roman, un observatorio diseñado para elaborar un amplio mapa del universo y estudiar algunos de los principales fenómenos de la astrofísica.
El lanzamiento ocurrió a las 07:26 horas locales, 11:26 GMT, mediante un cohete Falcon Heavy de SpaceX desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida.
El telescopio fue desarrollado durante más de una década y tuvo un costo superior a 4 mil millones de dólares. Su nombre corresponde a Nancy Grace Roman, astrónoma estadunidense que participó en el desarrollo del programa espacial de la NASA y es reconocida por su papel en el desarrollo del telescopio Hubble.
Roman tendrá un campo de visión mayor que Hubble
El telescopio Roman cuenta con un campo de visión más de 100 veces mayor que el del Hubble y superior al del telescopio espacial James Webb.
Después de su lanzamiento, el observatorio se dirigirá a una región ubicada aproximadamente a 1.5 millones de kilómetros de la Tierra, donde llegará después de un trayecto de alrededor de 100 días.
Desde ese punto realizará observaciones de grandes regiones del cielo y trabajará de manera complementaria con otros observatorios espaciales y terrestres.
Entre sus objetivos se encuentra la identificación de miles de exoplanetas y decenas de miles de supernovas.
Dave Content, responsable técnico del proyecto Roman, señaló que el observatorio permitirá crear uno de los mayores catálogos de objetos astronómicos y obtener información sobre la frecuencia de sistemas planetarios similares al Sistema Solar.
El telescopio estudiará la materia y energía oscuras
Una de las principales misiones del Roman será investigar la materia oscura y la energía oscura, fenómenos cuya naturaleza y origen todavía no se conocen por completo.
Los científicos estiman que ambos componentes representan aproximadamente 95 por ciento del contenido del universo.
La materia oscura es asociada con los efectos gravitacionales que contribuyen a mantener unidas las estructuras cósmicas, mientras que la energía oscura está relacionada con la expansión acelerada del universo.
El Roman utilizará observaciones en el espectro infrarrojo para detectar luz proveniente de objetos celestes que emitieron esa radiación hace miles de millones de años.
Esta información permitirá estudiar etapas tempranas de la evolución del universo y analizar su expansión a lo largo del tiempo.
Roman buscará comprobar modelos sobre el universo
Las observaciones del nuevo telescopio serán complementarias a las realizadas por el Observatorio Vera C. Rubin, en Chile, y la misión Euclid de la Agencia Espacial Europea.
Julie McEnery, científica principal del proyecto Roman, señaló que investigaciones recientes han planteado dudas sobre algunos modelos utilizados para explicar la expansión del universo.
El nuevo observatorio permitirá obtener datos para comparar esas teorías con las observaciones astronómicas.
De acuerdo con la NASA, los resultados podrán contribuir a determinar si los modelos actuales describen adecuadamente la evolución del universo o si será necesario desarrollar nuevas explicaciones.
Roman generará grandes cantidades de datos
El telescopio espacial Roman producirá alrededor de 1.3 terabytes de información diariamente.
Los datos estarán disponibles para científicos y público en general, aunque su volumen requerirá infraestructura especializada para su almacenamiento y análisis.
Los investigadores esperan que las observaciones del Roman permitan identificar fenómenos que todavía no han sido previstos y que generen nuevas líneas de investigación para futuras misiones espaciales.

