NASA intenta rescatar al telescopio Swift

La NASA pondrá en marcha una misión de rescate para elevar la órbita del telescopio espacial Swift, que pierde altura debido a la intensa actividad solar. Si tiene éxito, será la primera operación de este tipo realizada por una empresa estadounidense.

Cabo Cañaveral, 30 de junio de 2026. La NASA iniciará esta semana una misión para prolongar la vida útil del telescopio espacial Swift mediante una operación robótica diseñada para elevar su órbita y evitar que reingrese prematuramente a la atmósfera terrestre.

La agencia espacial contrató a la empresa emergente Katalyst Space Technologies para desarrollar la misión, cuyo costo asciende a 30 millones de dólares y que representa el primer intento estadounidense de rescatar un observatorio científico mediante un vehículo robótico en órbita.

La operación contempla el lanzamiento de la nave autónoma Link, equipada con tres brazos robóticos, que despegará desde un atolón en las Islas Marshall a bordo de un cohete Pegasus liberado desde un avión.

Una vez en el espacio, Link tardará aproximadamente un mes en alcanzar al telescopio Swift y capturarlo para iniciar un ascenso gradual desde su órbita actual, ubicada a unos 360 kilómetros de altitud, hasta una nueva órbita estable de aproximadamente 600 kilómetros.

Swift fue lanzado en 2004 con la misión de detectar explosiones cósmicas, estallidos de rayos gamma y otros fenómenos astronómicos de alta energía. Sin embargo, la intensa actividad solar registrada en los últimos meses ha incrementado el rozamiento con las capas superiores de la atmósfera, acelerando la pérdida de altura del observatorio.

De acuerdo con las estimaciones de la NASA, el telescopio necesita mantenerse por encima de los 300 kilómetros de altitud para que la misión de rescate sea viable. De no realizarse la maniobra, alcanzaría ese límite crítico alrededor de octubre.

Si la operación concluye con éxito, Swift podría volver a realizar observaciones científicas a partir de septiembre, aunque los responsables del proyecto reconocieron que no existe garantía de que todos sus sistemas continúen funcionando tras la maniobra.

El director ejecutivo de Katalyst Space Technologies, Ghonhee Lee, señaló que la misión servirá como demostración de una nueva capacidad tecnológica para prolongar la vida útil de satélites y observatorios científicos.

La empresa también trabaja en una versión más grande de su sistema robótico con la que, en el futuro, podría intervenir al histórico Hubble Space Telescope, que enfrenta un problema similar de pérdida gradual de altitud.

Hasta ahora, únicamente China ha ejecutado con éxito una operación comparable, al elevar un satélite hacia una órbita cementerio en 2022.

Funcionarios de la NASA destacaron que Swift continúa siendo una herramienta científica de gran valor por su capacidad para reaccionar rápidamente ante eventos astronómicos transitorios, función que complementa las observaciones realizadas por el James Webb Space Telescope y el próximo Nancy Grace Roman Space Telescope.

La misión también abre la posibilidad de desarrollar un nuevo mercado dedicado al mantenimiento, reparación y extensión de la vida útil de infraestructura espacial mediante vehículos robóticos especializados.

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