El hallazgo en el sitio arqueológico Xultún permitió identificar a Sak Tahn Waak, un matemático y astrónomo maya del siglo VIII que desarrolló cálculos sobre el tiempo y el movimiento de los planetas Venus y Marte.
Guatemala, 18 de julio de 2026. Un equipo de arqueólogos anunció la identificación de un matemático y astrónomo maya que vivió durante el siglo VIII d.C. y que dedicó años al estudio de los planetas y los números para desarrollar una fórmula destinada a calcular el tiempo.
El investigador fue identificado como Sak Tahn Waak, cuyo nombre se traduce como «Zorro de Pecho Blanco», gracias al análisis de glifos localizados en el sitio arqueológico San Bartolo Xultún, en el norte de Guatemala, cerca de la frontera con México.
El coordinador del proyecto arqueológico, Boris Beltrán, destacó que se trata de la primera ocasión en que se logra identificar por su nombre a un matemático maya.
«Es la primera vez en el mundo que se conoce el nombre de un matemático maya, comparable con otros grandes pensadores de la antigüedad», señaló durante una conferencia de prensa en el Palacio Nacional de la Cultura.
El arqueólogo y epigrafista Franco Rossi explicó que Sak Tahn Waak habría dedicado 2 mil 920 días a observar los movimientos de Venus y Marte, realizando cálculos matemáticos que dieron origen a una fórmula para medir ciclos de tiempo.
El descubrimiento tiene su origen en un mural localizado en 2010 dentro de un complejo habitacional de Xultún, considerado un asentamiento donde vivían escribas mayas y sus familias. En ese mural fueron identificadas alrededor de 50 inscripciones, entre ellas nueve glifos relacionados con cálculos calendáricos y astronómicos, acompañados por la frase: «Así dice el Zorro de Pecho Blanco».
La arqueóloga María Belén Méndez, quien no participó en la investigación, destacó la relevancia del hallazgo al considerar excepcional que un investigador maya firmara su propio trabajo.
Explicó que, mientras anteriormente se habían encontrado firmas de artistas o gobernantes en piezas arqueológicas, es poco común hallar la autoría de una investigación científica, lo que representa un cambio significativo respecto a la tradición oral de la cultura maya.
Los especialistas indicaron que fueron necesarios 16 años de estudios para confirmar la identidad del personaje.
Por su parte, el ministro de Cultura y Deportes de Guatemala, Luis Méndez Salina, calificó el descubrimiento como un acontecimiento histórico para Guatemala y toda Mesoamérica, al permitir identificar a un individuo concreto que dedicó su vida al estudio del tiempo, la observación astronómica y el desarrollo del conocimiento científico.

