El ataque fue realizado por fuerzas venezolanas en el estado de Apure, cerca de la frontera con Colombia.
Caracas, 2 de noviembre de 2026. Al menos 19 personas murieron durante un bombardeo del ejército de Venezuela contra un campamento del Ejército de Liberación Nacional (ELN), guerrilla colombiana que opera en la zona fronteriza entre ambos países, informaron una organización no gubernamental y fuentes cercanas al operativo.
El ataque ocurrió la madrugada del viernes en una zona boscosa del estado de Apure, en territorio venezolano. De acuerdo con Juan Francisco García, coordinador de Fundaredes, inicialmente fueron reportados nueve cadáveres trasladados a San Fernando, capital estatal, mientras que otros 10 cuerpos llegaron el sábado.
Una fuente militar vinculada con el operativo, que habló bajo condición de anonimato, señaló que el bombardeo se realizó con helicópteros artillados y drones. También afirmó que hubo apoyo de inteligencia de Estados Unidos, presuntamente mediante personal de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el Buró Federal de Investigaciones (FBI).
La agencia AFP indicó que intentó obtener una postura de las autoridades venezolanas, pero no recibió respuesta.
Traslado e identificación de las víctimas
Fundaredes difundió un video en el que se observan cuerpos en el suelo, árboles derribados y restos de lo que sería el campamento atacado.
El sitio se encontraba cerca del caserío Buena Vista del Meta, una comunidad de aproximadamente mil habitantes ubicada junto al departamento colombiano de Vichada.
Según los testimonios recabados, los cuerpos fueron trasladados primero a Puerto Páez, localidad situada a unos 150 kilómetros del lugar del bombardeo. Posteriormente fueron llevados a la morgue de San Fernando y finalmente enterrados en un cementerio de Camaguán, en el vecino estado de Guárico.
Un habitante de la zona relató que algunos cuerpos presentaban daños severos. La fuente militar señaló que el ataque tomó por sorpresa a los integrantes del campamento, quienes no habrían tenido tiempo de reaccionar.
La mayoría de las personas fallecidas serían venezolanas, incluida una mujer. La misma fuente indicó que entre los identificados había dos ciudadanos dominicanos que portaban licencias de conducir y documentos de identidad venezolanos.
Militares mantienen presencia en la zona
La fuente vinculada al operativo aseguró que las fuerzas venezolanas continuarían inspeccionando el área ante la posibilidad de que existan otros campamentos del grupo guerrillero.
Por su parte, la defensora de derechos humanos y especialista en asuntos militares Rocío San Miguel consideró que el bombardeo representa un cambio en la doctrina de las fuerzas armadas venezolanas, que anteriormente habían mantenido una posición de neutralidad frente a la presencia del ELN y otras organizaciones armadas en la frontera.
Venezuela y Colombia comparten una frontera de 2 mil 219 kilómetros. En distintas zonas de esa región operan grupos armados vinculados con actividades como el narcotráfico y la minería ilegal.
En Apure, productores ganaderos han acusado al ELN de apropiarse de propiedades, cometer extorsiones y robos, así como de provocar desplazamientos de comunidades indígenas.
Presunto apoyo de inteligencia estadounidense
La fuente militar indicó que los preparativos del operativo comenzaron aproximadamente un mes antes y que Estados Unidos colaboró con labores de inteligencia y mapeo de la zona.
También afirmó que el ataque contó con apoyo de personal de la CIA y el FBI, aunque esa participación no había sido confirmada públicamente por las autoridades de ambos países.

