El fundador del PRD y tres veces candidato presidencial encabezó la ruptura política de 1988 y abrió el camino para la reorganización de la izquierda mexicana.
Ciudad de México, 28 de octubre de 2026. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, uno de los principales protagonistas de la transformación política de México durante las últimas cuatro décadas, murió este miércoles a los 92 años, informó el diario Milenio.
Fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), tres veces candidato a la Presidencia de la República y primer jefe de Gobierno del Distrito Federal elegido por voto popular, Cárdenas encabezó el movimiento que desafió la hegemonía del PRI en las elecciones de 1988 y modificó el rumbo de la oposición mexicana.
Su fallecimiento ocurre cuando el sistema de partidos que contribuyó a transformar presenta una configuración muy distinta a la que surgió de aquella ruptura. El PRD, organización que fundó en 1989, perdió su registro nacional en 2024, mientras que Morena, surgido posteriormente de una parte de esa tradición política, gobierna actualmente el país.
Hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río y de Amalia Solórzano, nació el 1 de mayo de 1934. Ingeniero civil por la Universidad Nacional Autónoma de México, inició su actividad política dentro del nacionalismo revolucionario y ocupó diversos cargos públicos, entre ellos una senaduría y la gubernatura de Michoacán, entre 1980 y 1986.
Su ruptura con el PRI comenzó a tomar forma en 1987, cuando, junto con Porfirio Muñoz Ledo y otros dirigentes, impulsó la Corriente Democrática, que cuestionaba la concentración del poder presidencial y los mecanismos internos para designar candidatos.
Un año después encabezó el Frente Democrático Nacional, coalición que disputó la Presidencia a Carlos Salinas de Gortari en una elección marcada por denuncias de fraude y la célebre caída del sistema de cómputo electoral.
Los resultados oficiales otorgaron la victoria a Salinas, pero la movilización opositora convirtió aquellos comicios en un punto de inflexión para la vida democrática del país.
De ese movimiento surgió el PRD en 1989, que reunió a organizaciones de izquierda, movimientos sociales y antiguos militantes priistas. Cárdenas se convirtió en su principal referente y volvió a competir por la Presidencia en 1994 y 2000.
En 1997 obtuvo uno de sus triunfos políticos más importantes al ganar las primeras elecciones para jefe de Gobierno del Distrito Federal, después de décadas en las que el titular del Ejecutivo capitalino era designado por el presidente de la República.
Su administración concluyó en 1999, cuando dejó el cargo para buscar nuevamente la Presidencia.
De fundador del PRD a crítico de su dirigencia
Con el paso de los años, Cárdenas mantuvo diferencias con las dirigencias del partido que había contribuido a construir.
En noviembre de 2014 presentó su renuncia irrevocable al PRD, al considerar que la organización había perdido credibilidad y que sus dirigentes no atendían los problemas internos que amenazaban su futuro.
La decisión ocurrió en medio de la crisis política provocada por la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa y los cuestionamientos al papel de autoridades municipales vinculadas con el perredismo.
También mantuvo diferencias políticas con Andrés Manuel López Obrador, aunque ambos compartieron parte de la historia de la izquierda mexicana.
Durante el gobierno de López Obrador expresó posiciones críticas sobre diversos asuntos nacionales, entre ellos la política energética y la creciente participación militar en actividades civiles.
Con la presidenta Claudia Sheinbaum mantuvo una relación institucional, en la que coexistieron el reconocimiento a su trayectoria y sus posiciones independientes frente al gobierno.
Una figura vinculada a la apertura política
La influencia de Cuauhtémoc Cárdenas trascendió sus resultados electorales. La movilización de 1988 contribuyó a colocar en el centro del debate nacional la transparencia de las elecciones, el respeto al voto y la necesidad de construir instituciones electorales autónomas.
Su trayectoria también estuvo vinculada a la defensa de la soberanía energética, el papel del Estado en la economía y los principios del nacionalismo revolucionario asociados con el gobierno de su padre.
En enero de 2026, el Instituto Politécnico Nacional le otorgó el Doctorado Honoris Causa en reconocimiento a su trayectoria y contribuciones a la vida pública.
A diferencia de otros dirigentes surgidos de la izquierda histórica, Cárdenas permaneció durante sus últimos años fuera de la militancia partidista, aunque continuó participando en debates sobre el desarrollo nacional y la situación política del país.
Su muerte representa la desaparición de uno de los principales actores de la ruptura del sistema político dominado por el PRI y de la construcción de las fuerzas opositoras que participaron en la transición democrática mexicana.
Hasta el momento, el reporte de su fallecimiento no precisa las causas de la muerte ni los detalles de los servicios funerarios.

