Una investigación del Financial Times señala que Rusia estaría colaborando con Irán en el desarrollo secreto de un programa de misiles de crucero denominado C430L, diseñado para alcanzar objetivos navales en Medio Oriente.
Londres, Reino Unido.- Rusia estaría colaborando con Irán en el desarrollo secreto de un programa de misiles de crucero denominado C430L, de acuerdo con una investigación publicada este miércoles 2 de septiembre por el diario Financial Times.
Según la investigación, el programa comenzó en 2023 y contempla el desarrollo de misiles que podrían tener como principales objetivos portaaviones y otros buques de guerra de Estados Unidos desplegados en Medio Oriente.
El medio británico basa su información en mensajes rusos filtrados, registros de vuelos de expertos militares rusos hacia Irán y el análisis de patentes relacionadas con tecnología militar.
De acuerdo con el reporte, la cooperación entre ambos países habría continuado durante el actual conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Misiles con tecnología ramjet
El programa C430L estaría enfocado en el desarrollo de misiles propulsados mediante tecnología ramjet o estatorreactor.
Este tipo de motor permite mantener velocidades elevadas durante el vuelo y puede facilitar el desplazamiento de los misiles a baja altitud, una característica relevante para ataques contra objetivos marítimos.
Irán ha desarrollado y probado anteriormente misiles con tecnologías similares; sin embargo, la investigación señala que no existe evidencia de que los nuevos sistemas del programa C430L hayan sido desplegados.
Empresas rusas involucradas
Entre las empresas rusas mencionadas en la investigación se encuentran Rosoboronexport, dedicada a la exportación estatal de equipo militar ruso, y NPO Mashinostroyenia, fabricante de sistemas de armamento de alta precisión.
El Financial Times cita a especialistas en armamento que no pudieron confirmar de manera independiente todos los detalles de la investigación, aunque señalaron que el desarrollo de este tipo de tecnología respondería al interés de Irán por fortalecer sus capacidades contra objetivos navales en la región.
Para Rusia, la cooperación militar con Irán representa la continuidad de una relación que se ha fortalecido en los últimos años.
Uno de los principales antecedentes de esta colaboración es el uso de drones iraníes Shahed por parte de las fuerzas rusas en la guerra en Ucrania. Posteriormente, Rusia comenzó la producción de estos sistemas en su propio territorio con tecnología relacionada con el modelo iraní.
La investigación sobre el programa C430L surge en medio de la creciente tensión militar en Medio Oriente y del desarrollo de nuevas capacidades de defensa y ataque por parte de los países involucrados en el conflicto.

