Ciudad de México. Durante su Segundo Informe de Gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió el rumbo de su administración, la continuidad de la Cuarta Transformación y la soberanía de México, al señalar que esta “no se negocia, no se entrega y no se comparte”.
Sheinbaum sostuvo que su gobierno tiene la responsabilidad de mantener una administración honesta y al servicio de la población, lo que, afirmó, permite entregar resultados y contribuir al bienestar.
La mandataria señaló que la autoridad política y moral se construye diariamente y afirmó que la honestidad es un elemento fundamental para obtener resultados durante su administración.
La titular del Ejecutivo también señaló como uno de los principios de su gobierno la defensa de la soberanía nacional, particularmente en la relación de México con Estados Unidos.
Esto ocurre en el contexto de asuntos relacionados con Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa; el senador morenista Enrique Inzunza; el retiro de la visa a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, y la presencia de agentes de la CIA en Chihuahua en abril pasado.
Seguridad, bajo cuatro principios
En materia de seguridad, Sheinbaum explicó que los acuerdos alcanzados con Washington están sustentados en cuatro principios: respeto a la soberanía e integridad territorial; responsabilidad compartida y diferenciada; respeto y confianza mutua, y cooperación sin subordinación.

