El Kremlin aseguró que Rusia no tiene intención de atacar a ningún país de la OTAN y rechazó las versiones sobre una posible amenaza militar. Moscú también acusó a varios países europeos de escalar el conflicto en Ucrania.
Moscú.— Rusia no tiene planes de atacar a ningún país integrante de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), afirmó este jueves el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, quien acusó a varios gobiernos europeos de mantener una política hostil contra Moscú.
Durante su rueda de prensa diaria, Peskov rechazó las versiones publicadas por medios estadunidenses, entre ellos The Wall Street Journal, sobre que presuntos planes de Rusia para atacar a un miembro de la OTAN habrían sido uno de los motivos de la reciente visita a Moscú del director de la CIA, John Ratcliffe.
“En estos momentos se publican muchas historias para asustar como esa. Por supuesto, nada tiene que ver con la realidad ni con las intenciones de la Federación Rusa”, declaró el portavoz del Kremlin.
Peskov sostuvo que Rusia enfrenta actualmente una política hostil por parte de países europeos y afirmó que son estos gobiernos quienes mantienen una postura agresiva.
“Los que son agresivos son precisamente los europeos, y quien diga lo contrario, tergiversa los hechos”, señaló.
Kremlin desconoce fecha para nuevas negociaciones con Ucrania
El portavoz ruso también aseguró no tener información sobre una posible reanudación de las negociaciones de paz con Ucrania durante septiembre.
Las declaraciones se producen después de que el jefe de la Oficina de la Presidencia de Ucrania, Kyrylo Budanov, adelantara la posibilidad de una nueva ronda de conversaciones.
“A día de hoy no se dispone de ninguna información sobre planes concretos o fechas para celebrar una próxima ronda de negociaciones”, explicó Peskov.
No obstante, indicó que continúan los contactos de trabajo entre funcionarios rusos y estadunidenses.
Peskov afirmó que Moscú habría preferido alcanzar sus objetivos en Ucrania mediante mecanismos pacíficos, pero sostuvo que Rusia continuará con lo que denomina su “operación especial militar”.
Según el portavoz, la decisión responde, desde la perspectiva del Kremlin, a la necesidad de garantizar la seguridad y los intereses de Rusia.
Emisario del Vaticano se reúne con funcionarios rusos
En medio de este escenario, el arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales del Vaticano, sostuvo este jueves una reunión en Moscú con Yuri Ushakov, asesor de la Presidencia rusa para política exterior y defensa.
El encuentro ocurrió dos días después de que Gallagher se reuniera con el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov.
La visita del representante del Vaticano se extenderá durante cuatro días y ocurre en un contexto en el que la Santa Sede ha expresado públicamente su postura a favor de la búsqueda de la paz en Ucrania.
Sin embargo, hasta el momento no se han dado a conocer detalles sobre el contenido de las conversaciones mantenidas por Gallagher con los funcionarios rusos.
Por ello, se desconoce si el enviado del Vaticano presentó alguna propuesta concreta relacionada con un posible alto el fuego o si su misión busca conocer la posición de Moscú ante los planes de paz que analizan Ucrania, Estados Unidos y países europeos.
Director de la CIA sostuvo reunión con jefe de inteligencia rusa
La visita a Moscú del director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe, también ha generado expectativas sobre posibles avances diplomáticos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio a entender que el viaje del funcionario estadunidense formaba parte de los esfuerzos para intentar detener la guerra en Ucrania.
Sin embargo, el jefe de la CIA no fue recibido por el presidente ruso, Vladimir Putin.
Ratcliffe sostuvo un encuentro con Serguei Naryzhkin, director del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia.
Naryzhkin confirmó este jueves que ambos abordaron “asuntos delicados” relacionados con el trabajo de los servicios de inteligencia.
El funcionario ruso evitó proporcionar detalles sobre el contenido de las conversaciones.
Rusia acusa a Francia y Reino Unido de escalar el conflicto
Por otra parte, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Maria Zajarova, lanzó nuevas advertencias contra los países occidentales que suministran armas a Ucrania.
La diplomática señaló especialmente a Gran Bretaña y Francia, a quienes acusó de “jugar con fuego” mediante el apoyo militar proporcionado a Kiev.
“Quienes en Occidente toman y llevan a efecto estas decisiones deben saber que están jugando con fuego. Las consecuencias podrían ser totalmente impredecibles”, advirtió.
Zajarova afirmó que Rusia ha señalado anteriormente que podría responder a ataques realizados con armamento británico contra territorio ruso.
La portavoz acusó además a Londres y París de participar de manera directa en los ataques que Ucrania lanza contra territorio ruso.
Según la diplomática, la transferencia de tecnología y componentes militares a Ucrania implica una responsabilidad directa de los gobiernos occidentales en las acciones militares.
Zajarova sostuvo que los gobiernos de Alemania, Gran Bretaña y Francia desempeñan un papel que Moscú considera destructivo en la guerra de Ucrania.
También acusó a Londres y París de proporcionar tecnología relacionada con sistemas de misiles y otros equipos militares utilizados por Ucrania.
Las declaraciones ocurren en medio de la continuidad de la guerra en Ucrania, las tensiones entre Rusia y la OTAN y los esfuerzos diplomáticos internacionales para intentar encontrar una vía de negociación que permita detener el conflicto.

