Un informe de la Casa Blanca incluyó a México entre los principales países donde podrían realizarse operaciones de transbordo de mercancías vinculadas con China para evadir aranceles estadounidenses y obtener beneficios del T-MEC.
Ciudad de México. La Casa Blanca incluyó a México entre los principales países utilizados potencialmente para el transbordo ilegal de mercancías vinculadas con China hacia Estados Unidos, como parte de una red internacional que, según Washington, podría estar siendo utilizada para evadir aranceles.
El señalamiento aparece en el reporte The Great Transshipment Scam, elaborado por la Oficina de Comercio y Manufactura de la Casa Blanca, donde México figura dentro del grupo denominado “Líderes de escala diversificada”, junto con Canadá, la Unión Europea, India, Israel, Japón, Corea del Sur y Taiwán.
De acuerdo con el documento, estas jurisdicciones concentran importantes volúmenes de mercancías relacionadas con China y cuentan con plataformas de exportación relevantes hacia Estados Unidos. La Casa Blanca advierte que dentro de estos flujos comerciales legítimos existe también un riesgo de transbordo ilegal.
¿Cómo funcionaría el esquema?
El informe estadounidense explica que el mecanismo consiste en enviar mercancías de origen chino a un tercer país para realizar procesos como ensamblaje ligero, acabado, reempaque, etiquetado o modificación de facturas y documentación.
El objetivo sería que los productos fueran considerados originarios del tercer país, pese a que no hubieran experimentado una transformación sustancial, y posteriormente fueran enviados a Estados Unidos para reducir o evitar los aranceles aplicados a mercancías procedentes de China.
Estados Unidos estima que el fenómeno podría involucrar a más de 40 países.
Las estimaciones sobre el valor anual del posible transbordo ilegal oscilan entre 40 mil millones y 303 mil millones de dólares, dependiendo de la metodología utilizada.
Por su parte, el Departamento de Comercio estadounidense calcula que durante 2025 alrededor de 67 mil millones de dólares en mercancías provenientes de China fueron transbordadas a través de los principales centros identificados, entre ellos México, India y Vietnam.
El T-MEC, uno de los puntos de preocupación
México adquiere especial relevancia para Estados Unidos debido al acceso preferencial que tiene al mercado estadounidense mediante el T-MEC.
La Casa Blanca advierte que, en escenarios de transbordo ilegal, productos chinos podrían ser enviados a México o Canadá para posteriormente ingresar a Estados Unidos bajo un tratamiento arancelario preferencial que no les correspondería.
En algunos casos, esto podría reducir un arancel aplicado específicamente a productos chinos hasta cero, siempre que las mercancías fueran consideradas indebidamente como originarias de México o Canadá.
Sin embargo, el propio informe aclara que el crecimiento de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos no demuestra por sí mismo la existencia de transbordo ilegal.
La Casa Blanca reconoce que parte del aumento de la participación de terceros países puede explicarse por inversiones, nueva capacidad productiva y cambios legítimos en las cadenas de suministro.
Guanajuato y Querétaro, señalados en el reporte
El informe identifica específicamente al corredor Guanajuato-Querétaro como una posible zona de concentración de operaciones relacionadas con motores eléctricos, generadores, transformadores y convertidores estáticos, correspondientes a las fracciones arancelarias HS 8501 a 8504.
De acuerdo con el documento, estas actividades podrían ejercer presión sobre productores estadounidenses ubicados en ciudades como Detroit, Grand Rapids e Indianápolis, en caso de que mercancías de origen chino ingresen al mercado estadounidense bajo una identidad de origen distinta.
No obstante, el reporte estadounidense enfatiza que no todo el comercio mexicano de estos productos es ilegal y que el reto para las autoridades consiste en distinguir entre manufactura genuina y operaciones que únicamente impliquen tránsito, almacenamiento o modificaciones documentales.
El gobierno estadounidense considera que la disminución de la participación de China en sus importaciones, junto con el aumento de la participación de terceros países, amerita una mayor investigación, aunque reconoce que estos cambios también pueden responder a transformaciones legítimas en las cadenas globales de suministro.

