Moscú, Rusia.- Rusia y Ucrania intensificaron sus ataques durante este fin de semana, con ofensivas que afectaron una refinería en Tartaristán y zonas residenciales de Járkov, dejando al menos 20 personas muertas, de acuerdo con autoridades de ambos países.
Este lunes, Ucrania atacó una refinería de petróleo ubicada en la ciudad de Nizhnekamsk, en la región rusa de Tartaristán. El Estado Mayor ucraniano confirmó que el objetivo fue la refinería Taneco, operada por la empresa Tatneft.
Las autoridades ucranianas señalaron que el ataque formó parte de una estrategia para reducir el potencial militar de Rusia. Sin embargo, funcionarios rusos aseguraron que también fueron afectados objetivos civiles en esta ciudad, considerada un importante centro energético por sus refinerías y plantas petroquímicas.
La oficina de prensa regional informó que 13 personas murieron y alrededor de 75 resultaron heridas, de las cuales 21 fueron hospitalizadas. Entre las víctimas se encontraría un menor de edad, según el Comité de Investigación de Rusia.
Tras el ataque, el dirigente de Tartaristán, Rustam Minnijánov, decretó una jornada de luto para este lunes. El gobierno regional calificó el hecho como uno de los ataques más mortíferos realizados por Ucrania desde el inicio de la guerra en 2022.
En las últimas semanas, Rusia y Ucrania han incrementado sus ofensivas, con un aumento de víctimas civiles, mientras la Unión Europea mantiene presiones para avanzar hacia el fin del conflicto.
Durante la madrugada, Rusia realizó un bombardeo en una zona residencial del distrito de Chugúyev, en la región ucraniana de Járkov, donde cinco personas murieron. Además, un hombre falleció en la región de Jersón luego de que un dron ruso impactara contra un taxi.
En territorio ruso, una mujer murió después de que un dron impactara una vivienda en la localidad de Novaya Tavolzhanka, de acuerdo con autoridades locales.

