El expresidente Evo Morales enfrenta una nueva orden de aprehensión por su presunta participación en los bloqueos de carreteras registrados entre mayo y junio de 2026. La Fiscalía lo acusa de terrorismo, alzamiento armado y otros delitos relacionados con las protestas que dejaron 16 muertos y millonarias pérdidas económicas.
La Paz, Bolivia. La Fiscalía de Bolivia emitió una orden de captura contra el expresidente Evo Morales (2006-2019), a quien señala como presunto responsable de los delitos de terrorismo, alzamiento armado contra la seguridad y soberanía del Estado, atentado contra la seguridad de los medios de transporte, asociación delictuosa, instigación pública a delinquir y atentado contra la seguridad de los servicios públicos.
La orden fue emitida por el fiscal Brayan Melgar y, de acuerdo con información confirmada por personas cercanas al exmandatario, deriva de las investigaciones sobre los bloqueos de carreteras realizados entre mayo y junio de este año, movilizaciones que exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Durante siete semanas, campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana (COB), con el respaldo de grupos afines a Morales, bloquearon diversas carreteras, principalmente en el occidente y centro del país. Las protestas provocaron desabasto de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal, además de afectar la movilidad en varias regiones.
Según las autoridades bolivianas, los bloqueos dejaron un saldo de 16 personas fallecidas, de las cuales 13 murieron debido a la falta de atención médica oportuna ocasionada por el cierre de las vías. Asimismo, el Gobierno estimó pérdidas económicas superiores a 3 mil millones de dólares.
La denuncia fue presentada a principios de julio por líderes cívicos de Santa Cruz y posteriormente respaldada por el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo. En el mismo proceso también fueron incluidos el dirigente de la COB, Marco Argollo, y el líder campesino Vicente Salazar, quien permanece en prisión preventiva por otra investigación relacionada con estos hechos.
Evo Morales rechazó las acusaciones y negó haber impulsado la renuncia del presidente Rodrigo Paz. El exmandatario sostiene que las movilizaciones buscaban que el Gobierno atendiera las demandas de los sectores inconformes. No obstante, el pasado 24 de mayo publicó en la red social X que el mandatario tenía dos opciones frente a la crisis: militarizar el país o convocar a elecciones en un plazo de 90 días.
Tras alcanzar acuerdos con algunos sectores sociales, el presidente Rodrigo Paz decretó el estado de excepción el 20 de junio para liberar las carreteras, lo que permitió el despliegue de la Policía y el Ejército para retirar los bloqueos y restablecer la circulación.
Morales permanece desde octubre de 2024 en el Trópico de Cochabamba, donde permanece resguardado por simpatizantes para evitar el cumplimiento de otra orden de captura relacionada con un proceso por presunta trata agravada de personas.
En ese expediente, el exmandatario es investigado por su presunta relación con una menor de edad, con quien supuestamente tuvo una hija en 2016, cuando ejercía la Presidencia de Bolivia. En mayo de este año, un tribunal de Tarija lo declaró en rebeldía tras no presentarse al inicio del juicio y emitió una nueva orden de aprehensión, cuya ejecución permanece pendiente.

