Guerrero, Michoacán, Colima, Jalisco, Nayarit y el sur de Baja California Sur resentirán los efectos del huracán Genevieve, que continúa intensificándose rápidamente en el océano Pacífico. De acuerdo con los pronósticos, el ciclón no tocaría tierra en México, pero sí ocasionará oleaje elevado, marejadas y corrientes de resaca en esas entidades.
El Centro Nacional de Huracanes (CNH) informó que Genevieve desarrolló un ojo cálido y simétrico, rodeado por una intensa actividad de tormentas, una señal de que el sistema mantiene una estructura bien organizada y continúa fortaleciéndose.
El organismo indicó que el huracán presenta vientos máximos sostenidos de 220 kilómetros por hora (140 millas por hora) y avanza hacia el oeste-noroeste a 22 kilómetros por hora, impulsado por una zona de alta presión ubicada sobre el suroeste de Estados Unidos.
Las condiciones atmosféricas y oceánicas siguen siendo altamente favorables para una mayor intensificación, con temperaturas del mar cercanas a los 30 grados Celsius, baja cizalladura del viento y una circulación eficiente en niveles altos de la atmósfera.
El pronóstico oficial prevé que Genevieve alcance vientos de hasta 240 kilómetros por hora (150 millas por hora) durante las próximas 12 a 24 horas, por lo que podría convertirse en un huracán de categoría 5.
A partir de mediados de la semana, el ciclón comenzará a desplazarse sobre aguas más frías y encontrará un ambiente más seco y estable, factores que favorecerán un debilitamiento gradual hasta perder la categoría de huracán hacia el quinto día.
Las autoridades mantienen vigilancia sobre la evolución del sistema y exhortaron a la población, especialmente en las costas del Pacífico mexicano, a mantenerse informada mediante los avisos oficiales de Protección Civil y del Servicio Meteorológico Nacional.

