Human Rights Watch aseguró que tres embarcaciones fueron presuntamente atacadas por fuerzas estadounidenses frente a las costas de Ecuador entre enero y marzo de este año. El gobierno de Estados Unidos rechazó cualquier responsabilidad en los hechos.
Washington, D.C.- La organización Human Rights Watch (HRW) denunció que tres embarcaciones fueron presuntamente atacadas por fuerzas estadounidenses frente a las costas de Ecuador entre enero y marzo de este año, hechos que dejaron al menos ocho personas desaparecidas. No obstante, el gobierno de Estados Unidos negó cualquier participación en los incidentes.
En un informe difundido este martes, la organización también documentó presuntos casos de tortura y detenciones arbitrarias durante la campaña conjunta de seguridad emprendida por Washington y Quito contra el crimen organizado, en particular durante una operación militar realizada en marzo en la comunidad de San Martín, ubicada en la frontera entre Ecuador y Colombia.
De acuerdo con HRW, las embarcaciones pesqueras «La Negra Francisca Duarte II» y «Don Maca» fueron atacadas en aguas del océano Pacífico, mientras que una tercera embarcación, «Fiorella», desapareció el 20 de enero con ocho tripulantes a bordo.
La organización señaló que el Departamento de Defensa de Estados Unidos y la Guardia Costera estadounidense rechazaron cualquier responsabilidad por estos hechos.
Según un recuento de la agencia AFP citado en el informe, desde el 2 de septiembre de 2025 se han registrado 53 ataques en el Pacífico y el Caribe, con un saldo de al menos 215 personas fallecidas.
HRW indicó que, tras entrevistar a 13 sobrevivientes, concluyó que existen indicios de que autoridades estadounidenses «probablemente tuvieron algún grado de participación en estos ataques o conocimiento de ellos», aunque aclaró que no cuenta con evidencia concluyente.
Durante la presentación del informe, la directora para las Américas de Human Rights Watch, Juanita Goebertus, afirmó que no existe un reconocimiento oficial por parte del gobierno estadounidense.
«No ha habido ni un video ni un reconocimiento directo de responsabilidad por parte del gobierno de Estados Unidos, más bien todo lo contrario», señaló.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses mantienen su postura de negar cualquier implicación en los hechos denunciados.

