Operadores de 22 rutas de transporte público cerraron la autopista México-Puebla y el carril confinado del Trolebús Chalco-Santa Marta para exigir mayor seguridad ante los constantes asaltos violentos registrados en la zona.
Valle de Chalco, Estado de México, 20 de julio de 2026. Operadores de 22 rutas de transporte público, agrupados en la organización Rutas Hermanas, bloquearon este lunes ambos sentidos de la autopista México-Puebla y el carril confinado de la Línea 12 del Trolebús Chalco-Santa Marta, a la altura del Eje 10 Tláhuac, para exigir acciones contra la inseguridad en la zona.
Los transportistas señalaron que la protesta responde a la falta de respuesta de las autoridades de seguridad pública ante los constantes asaltos violentos registrados en esta vialidad.
El dirigente de Rutas Hermanas, Jorge Zenil, denunció que en lo que va del año seis usuarios han perdido la vida y al menos 20 personas han resultado lesionadas durante robos cometidos en unidades de transporte que circulan entre el Estado de México y la Ciudad de México.
Recordó que la semana pasada un joven fue asesinado durante un asalto, pese a que, según los testimonios, no opuso resistencia e incluso pidió calma a los pasajeros. Afirmó que los ataques son perpetrados por una banda integrada presuntamente por alrededor de 12 personas que opera con violencia en los llamados corredores troncales.
De acuerdo con los transportistas, los presuntos delincuentes abordan las unidades en el paraje La Virgen, en San Miguel Teotongo, alcaldía Iztapalapa, y descienden en distintos puntos de la autopista ya en territorio mexiquense. En sentido contrario, suben a los camiones en Tlapacoya, Ixtapaluca, así como en Puente Blanco y Puente Rojo, en Valle de Chalco, para posteriormente bajar nuevamente en La Virgen.
Los operadores aseguraron que este grupo delictivo lleva aproximadamente cinco años actuando con impunidad y acusaron que ninguna autoridad ha logrado detenerlo.
Asimismo, criticaron que la Guardia Nacional División Caminos se concentre en aplicar infracciones vehiculares en lugar de reforzar la vigilancia en los tramos considerados de mayor riesgo para los pasajeros.
También denunciaron que, tras los asaltos, las unidades son enviadas a corralones concesionados del Estado de México, donde deben pagar cantidades de hasta 50 mil pesos para recuperarlas, a pesar de haber sido víctimas de un delito.
Los manifestantes solicitaron la intervención del Gobierno federal, de los gobiernos de la Ciudad de México y del Estado de México, así como de los municipios de Chalco, Valle de Chalco, Ixtapaluca, La Paz y de la alcaldía Iztapalapa, para implementar un plan integral de seguridad que permita frenar los asaltos y detener a los responsables.
El bloqueo generó un severo congestionamiento vehicular de varios kilómetros. Como rutas alternas, las autoridades recomendaron utilizar la carretera federal México-Puebla o el Circuito Exterior Mexiquense.

