La frágil tregua entre Estados Unidos e Irán volvió a tensarse este sábado luego de que las fuerzas estadounidenses anunciaron nuevos ataques contra objetivos iraníes, en respuesta a recientes agresiones contra embarcaciones que transitaban por el estrecho de Ormuz. Mientras tanto, el presidente Donald Trump volvió a lanzar advertencias contra Teherán, elevando la incertidumbre sobre el proceso de paz.
Los nuevos enfrentamientos complican las negociaciones que buscan poner fin al conflicto iniciado el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron bombardeos contra territorio iraní. Además, reavivan la preocupación internacional por la seguridad en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo y gas.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que su Fuerza Aérea atacó infraestructuras de vigilancia militar, sistemas de comunicación, instalaciones de defensa aérea, almacenes de drones y equipos utilizados para colocar minas. Según Washington, la ofensiva fue una represalia por un ataque con un dron iraní contra un petrolero con bandera panameña que transportaba más de dos millones de barriles de crudo por el estrecho de Ormuz.
Medios iraníes reportaron explosiones en las regiones de Sirik y Qeshm, al sur del país. Un día antes, Estados Unidos ya había realizado bombardeos contra Irán por primera vez desde la firma del protocolo de acuerdo del 17 de junio, argumentando que respondía a otro ataque contra un buque comercial en la misma zona.
En respuesta, los Guardianes de la Revolución informaron que lanzaron ataques contra posiciones estadounidenses en la región. Además, Baréin aseguró haber sido blanco de varios drones iraníes, mientras que un petrolero fue alcanzado por un proyectil no identificado en el estrecho de Ormuz, de acuerdo con la agencia marítima británica UKMTO.

