El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprovechó su discurso de cierre durante la cumbre del G7 para lanzar nuevas críticas contra México, al afirmar que los cárteles criminales controlan amplias zonas del país y que el gobierno mexicano ha perdido el control de su territorio.
Durante su intervención ante líderes de las principales economías del mundo y representantes de países invitados, Trump aseguró que “los cárteles dirigen México”, una declaración que por primera vez llevó a un foro internacional de alto nivel, luego de haber realizado señalamientos similares en distintos actos dentro de Estados Unidos.
Trump y Vance elevan presión sobre México
El mandatario estadounidense también se refirió a la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien calificó como “una mujer muy buena”, aunque aseguró que se encuentra “muy asustada” ante la situación de seguridad que enfrenta el país.
Horas más tarde, el vicepresidente JD Vance endureció el mensaje al señalar que Washington se reserva el derecho de realizar acciones militares en territorio mexicano para proteger a la población estadounidense, aunque sostuvo que la prioridad sigue siendo la cooperación bilateral entre ambos gobiernos.
Al ser cuestionado sobre la postura de México respecto a una posible intervención extranjera, Vance evitó comprometerse a respetar una eventual negativa del gobierno mexicano y planteó escenarios en los que Estados Unidos podría actuar de manera directa contra organizaciones criminales vinculadas al tráfico de drogas y armas.
La declaración ocurre en medio de una relación bilateral marcada por temas de seguridad, migración y narcotráfico, así como por medidas recientes impulsadas por la administración estadounidense, entre ellas la designación de varios cárteles como organizaciones terroristas, sanciones financieras y procesos judiciales contra presuntos colaboradores del crimen organizado.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que México mantiene coordinación con Estados Unidos en materia de seguridad, pero insistió en que cualquier cooperación debe realizarse con pleno respeto a la soberanía nacional.

