Washington golpea a Irán y Teherán amenaza con represalias

Estados Unidos bombardeó posiciones iraníes tras la caída de un helicóptero militar en el estrecho de Ormuz. Irán advirtió que responderá a cualquier agresión.

DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos.— Estados Unidos lanzó ataques contra objetivos iraníes luego de la caída de un helicóptero AH-64 Apache del Ejército estadounidense durante una misión de patrullaje cerca del estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio mundial de petróleo.

El presidente Donald Trump responsabilizó a Irán por el incidente y aseguró que Washington estaba obligado a responder. Horas después, el Comando Central de Estados Unidos confirmó bombardeos que calificó como una respuesta proporcional a una agresión iraní.

La operación elevó de inmediato la tensión en Oriente Medio. El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, afirmó que las Fuerzas Armadas iraníes están preparadas para responder a cualquier amenaza y advirtió que ningún ataque contra la República Islámica quedará impune.

“Las fuerzas extranjeras que operan cerca de nuestro territorio están en riesgo constante”, escribió el funcionario iraní en redes sociales, donde además lanzó un mensaje directo a Washington: “Váyanse de nuestra región si quieren estar a salvo”.

De acuerdo con un funcionario estadounidense citado por medios de ese país, el helicóptero habría colisionado con un dron iraní durante la madrugada del martes frente a las costas de Omán. Sin embargo, las autoridades estadounidenses señalaron que aún se investiga si el choque fue accidental o provocado.

Los dos pilotos sobrevivieron al accidente y fueron rescatados mediante una operación inédita realizada con una embarcación no tripulada de la Armada estadounidense. Posteriormente fueron trasladados a una zona segura sin lesiones de gravedad.

Mientras tanto, medios estatales iraníes reportaron explosiones en la isla de Qeshm, ubicada en el estrecho de Ormuz, una vía por donde circula una parte significativa del petróleo que se consume en el mundo. La zona ha permanecido bajo fuerte tensión desde el inicio del conflicto regional que involucra a Irán, Israel y Estados Unidos.

La nueva confrontación ocurre además en un momento particularmente delicado. Aunque desde abril existe un alto al fuego entre Washington y Teherán, la tregua ha mostrado signos de deterioro tras nuevos intercambios de ataques entre Irán e Israel y el recrudecimiento de las operaciones militares israelíes contra Hezbollah en Líbano.

En paralelo, continúan las negociaciones para intentar alcanzar un acuerdo permanente entre Estados Unidos e Irán. Washington exige que Teherán entregue sus reservas de uranio altamente enriquecido y limite su programa nuclear, mientras que el gobierno iraní demanda el levantamiento de sanciones económicas y la liberación de activos congelados.

Apenas un día antes de los bombardeos, Trump había declarado que existía una posibilidad real de alcanzar un acuerdo con Irán en los próximos días. Sin embargo, funcionarios iraníes rechazaron el optimismo de la Casa Blanca y acusaron a Washington de mantener posiciones incompatibles con una solución negociada.

La escalada militar reavivó las preocupaciones internacionales sobre la estabilidad de Oriente Medio y sobre la seguridad del estrecho de Ormuz, considerado uno de los puntos geopolíticos más sensibles del planeta por su importancia para el suministro energético global.

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