Los gobiernos de México y Estados Unidos iniciarán mesas de diálogo para evitar la aplicación de los aranceles propuestos por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR). La medida contempla un aumento del 10% a las importaciones mexicanas dentro de una investigación relacionada con presunto trabajo forzoso.
La investigación, realizada bajo la Sección 301, analiza si 60 economías han tomado medidas suficientes para impedir la entrada de productos elaborados con trabajo forzoso en terceros países. Entre las naciones señaladas figuran México, Canadá, Reino Unido y la Unión Europea.
La USTR propuso incrementar en 10% los aranceles a las importaciones provenientes de México y de otras 13 economías incluidas en el análisis. Para las 46 economías restantes, la propuesta plantea tarifas adicionales de 12.5%.
La Secretaría de Economía aclaró que la medida aún no es definitiva y que actualmente se encuentra en una fase preliminar. Durante los próximos 45 días se desarrollará un proceso de consultas, recepción de comentarios y negociaciones antes de una decisión final.
De acuerdo con la dependencia, el gobierno estadounidense ha señalado que esta investigación forma parte de una estrategia para reemplazar mecanismos arancelarios previos utilizados en años recientes.
Entre ellos se encuentran los impuestos aplicados bajo la IEEPA, eliminados recientemente por la Suprema Corte de Estados Unidos, así como las medidas de la Sección 122, cuyo vencimiento está previsto para el próximo 24 de julio.

